FICHA TÉCNICA
INVERSIÓN: desde 126.600€ + iva (obra no incluida)
Canon de Entrada: 15.000€ (incluido en la inversión)
Royalty de Explotación: 5%
Royalty de Publicidad: 0%
Tamaño del Local: 120 m2
Ubicación: En locales «planta calle» de alto tránsito.
Población: 25.000 habitantes.


Un producto diferenciador basado en el sabor y la calidad
Uno de los principales valores diferenciales de la marca es su producto. El pollo se elabora mediante un proceso propio que incluye un marinado exclusivo, reposo, rebozados por capas y frituras controladas, una técnica desarrollada durante años para conseguir un producto crujiente por fuera y jugoso por dentro. A ello se suma una carta que incorpora arepas, patacones, frijoles, salsas caseras y otros complementos de inspiración latina, aumentando el atractivo de la oferta y favoreciendo un mayor ticket medio por cliente.
Delivery: un pilar estratégico del modelo de negocio
La compañía considera que el momento actual es especialmente favorable para este tipo de negocio. El segmento del pollo frito mantiene un crecimiento constante dentro de la restauración rápida gracias a un consumo recurrente entre jóvenes, familias y usuarios de plataformas de reparto a domicilio. En este contexto, Pollo Pinky ha convertido el delivery en uno de los pilares estratégicos de su modelo, llegando a representar entre el 40 % y el 50 % de la facturación de algunos establecimientos gracias a la capacidad del producto para mantener su calidad durante el transporte.
Una franquicia diseñada para facilitar la gestión
La franquicia también ha sido diseñada pensando en la facilidad de gestión. La operativa se basa en procesos estandarizados, escandallos definidos, baja merma y un alto nivel de control, permitiendo que emprendedores con perfil gestor, aunque no provengan del sector hostelero, puedan dirigir el negocio con el respaldo de la central. Esta filosofía busca minimizar la complejidad operativa sin renunciar a la calidad del producto ni a la experiencia del cliente.
Tres formatos de franquicia para distintos perfiles de inversión
Para adaptarse a diferentes mercados y niveles de inversión, Pollo Pinky ofrece tres modalidades de franquicia: restaurante completo, pensado para ofrecer la experiencia integral de la marca; modelo Express, orientado exclusivamente al servicio de take away y delivery; y Food Court, especialmente diseñado para centros comerciales y espacios gastronómicos de alto tránsito.
Acompañamiento integral al franquiciado
Otro de los aspectos que la marca pone en valor es el acompañamiento permanente al franquiciado. Desde la selección del local hasta la formación inicial, las campañas de marketing, las compras centralizadas, el control de calidad y el seguimiento operativo, la central participa activamente en el desarrollo de cada unidad de negocio. El objetivo es construir relaciones duraderas con los franquiciados y garantizar que cada apertura mantenga los estándares que identifican a la enseña.
Un modelo de franquicia preparado para crecer en España
Con el inicio de su expansión en franquicia, Pollo Pinky se posiciona como una nueva alternativa dentro del sector de la restauración organizada en España, apostando por un equilibrio entre calidad, identidad gastronómica, eficiencia operativa y acompañamiento al franquiciado. Una propuesta que busca aprovechar el crecimiento del mercado del pollo frito mediante un concepto propio y preparado para seguir creciendo en todo el territorio nacional.
